LA TOXICIDAD SOCIAL.
Recordando un poco lo que había leído del libro de Bernardo Stamateas, "Gente Tóxica", me puse a observar con más detenimiento las actitudes y comentarios de las personas con la cuales tengo un trato frecuente. Y la verdad, me quedé sorprendido de cuan "tóxicas" pueden ser, incluso sin pretenderlo.
DIABLILLOS OCULTOS ENTRE PALABRAS.
"Y... no sé, fijáte!", "Yo que vos...", "A mi me parece que..."... y un largo etc.
Frases comunes. A simple oído, nada malo. Pero la carga de intencionalidad a la hora de pronunciarlas, se siente.
"No te estoy diciendo que..." (cuando en realidad ME lo ESTÁS DICIENDO!).
SALUD MENTAL/ESPIRITUAL... LO ENFERMOS QUE ESTAMOS SIN SABERLO.
Por lo general, la mayoría de las personas, incluso aquellas que tienen "carácter" fuerte, crean de manera automática, defensas para sobrellevar la realidad. Un trabajo que no gusta, un equipo de pelotudos con los que tenés que cruzarte todos los días, el clásico jefe malo...
La mayoría de la gente, de cualquier edad, lo sobrelleva, dando paso a posteriori a un deporte nacional: quejarse por todo.
Conocí mucha gente que se distanció/confrontó, esa monotonía. Y la característica en común que tienen, es que se alejan de las personas "tóxicas". Esas que dejan de ser infelices para ser directamente miserables cuyo único objetivo en la vida es disfrutar con los fracasos de los otros, transmitir bronca o mala leche, frustración, en definitiva... un zombie (que en mis arranques de maldad se ganaría sin problemas, el clásico tiro a la cabeza).
EL RESPETO PROPIO. PRIMER PASO FUNDAMENTAL.
No hace falta que te digan que sos un boludo, para que te traten como uno. Basta con que sean amables, les entregues tu confianza, y, como generalmente el respeto no es recíproco, terminás comportándote como el boludo que quieren que seas. Aunque no lo hagan con intención.
Es increíble, lo mucho que a la mayoría le cuesta decir NO. Y lo importante que resulta saber hacer esto con las demás personas. El respeto que te tengas a vos mismo, determina la facilidad, o la dificultad de saber decir que NO.
Por lo general, el NO, es una palabra de contexto negativo. Pero en las situaciones donde uno se encuentra inmerso en un mar de manipuladores, el NO ES LA ÚNICA DEFENSA con la que contamos.
ES LA CULPA DEL CHANCHO Y DEL QUE LE DA DE COMER!
Les choca cuando ya no hacés favores, ni te quedás hasta tarde, ni ofrecés descuentos, y más aún... ahora les cobrás! Que se creen!? Que uno vive del aire!? (Bueno, si, en parte, pero no profundicemos), Que!? Acaso uno nació para estar disponible para los demás!?
Respetate un poco. Todos son rápidos a la hora de pedir favores, pero ni sueñes con que van a hacer lo mismo por vos. Tu tiempo no vale? Si no hacen nada por vos, y no obtenés nada, porque seguís buscando su aprobación? Se te hacén los ofendidos porque ya "no les haces favores"? Retrucales en la cara preguntándoles cuantas veces hicieron algo así por vos... si no te sirven (en el buen sentido) ALEJATE de esa clase de gente, no valen un segundo de nuestro valioso tiempo.
PEQUEÑAS DOSIS, TERRIBLES EFECTOS.
A veces me imagino este tipo de locuras: Estar en la Alemania de finales del siglo XIX y que me cruzo con un jovencito que sueña con ser artista... o en la Rusia Zarista, donde veo a un jovencito frágil y amante de las flores y la música... o yendo más atrás, en los territorios que hoy ocupa Rumania, un niño que no entiende porque su padre lo entrega como obsequio a un Sultán (no quiero ni imaginar para que...). Tres historias inocentes con final trágico.
Claro, tanto Hitler, Stalin o Drácula, no nacieron con esa famosa sed de sangre por la que se hicieron tristemente célebres. Por todo efecto, siempre hubo una causa.
Lo más probable es que hayan terminado explotando por estar rodeados de gente tóxica! Lo distinta que hubiese sido la historia si esos jóvenes se hubiesen rodeado de otras personas!
ESCUCHAR LA INTENCIÓN, NO LAS PALABRAS.
Manipulación, puteada, desprecio, menosprecio, interés... y un largo listado de intenciones poco éticas y que exponen de sobremanera lo bajo que puede llegar a caer una persona.
Lamentablemente, conocí pocas personas que realmente valen la pena, en el más amplio contexto de la palabra. Al punto de sentirme mal después de darme cuenta que era tan tóxico para ellas como lo son la mayoría de los pelotudos con uno.
VOS O LOS DEMÁS?
El egoísmo es una palabra con significado neutro. No es ni buena, ni mala. El exceso de egoísmo es muy malo, pero la falta del mismo también. No estamos hablando de amor propio, ni nada por el estilo. Con el egoísmo, en su más pura definición, deberíamos lograr un tipo de equilibrio.
Uno donde priorizo cosas que necesito hacer, cosas que me gustan hacer, y como invertir mejor mi tiempo (tenía la costumbre de responder ante alguna petición: "no voy a poder, a esa hora tengo que mirar el techo.")
Si NO lo querés hacer, aprendé a decir que no. A tu manera, pero dejá en claro que tu tiempo, es TUYO! (así te guste malinvertirlo mirando el techo).
HONESTIDAD CON UNO MISMO PARA ABRIR LOS OJOS.
Hace un par de años atrás, recuerdo que vi una entrevista a Fernando Hierro, futbolista español, en la cual comentaba que le encantaba jugar a la pelota de chico. El periodista asume que Hierro tenía muchos amigos de niño. Hierro responde: "No; a mi me gustaba jugar con el balón. Así esté solo o acompañado, me divertía mucho."
Es un caso de honestidad con uno mismo. No necesito estar con otros para divertirme. Que a los demás no les guste, problema de ellos.
Vas a bailar porque te gusta, o porque te obligan "tus amigos"? Vas a misa porque sos creyente, o por obligación? Estás aprendiendo violín porque es tu pasión, o por una exigencia de tus padres?
Ya lo dice el refrán, la verdad no gusta...
QUIEN QUERRÍA VIVIR EN CHERNOBYL?
Salvo por necesidad, o como último recurso, nadie lo haría. Para qué? Porqué vivir en un lugar contaminado que me va enfermando cada vez más?
Si la sociedad en la que uno vive, la conforman en su mayoría, personas tóxicas, por que no alejarse!?
Es inevitable interactuar con otras personas; pero si son tóxicas, hacerlo al mínimo.
EL PUNTO DE QUIEBRE.
Cuando la contaminación espiritual/mental es enorme, comienza a manifestarse de forma física.
Contracturas, ansiedad, dolores de cabeza, irritabilidad...
Una efecto del que fui testigo en más de una ocasión, es el del "punto de quiebre" de las personas pasivas.
Siempre bromeaba diciendo que las personas con "carácter" son "analógicas" y las "pasivas", son "digitales".
El que tiene "carácter" por lo general, esconde inseguridades, contamina con inseguridades, se cree seguro de sí mismo, y en la mayoría de los casos no se da cuenta de lo patético que es.
Pero claro, sabe manejar los valores que le permiten manipular, creando ese falso efecto de "Tengo Poder!" y que no le permiten ver su "verdadera" realidad.
El "pasivo" solo tiene dos estados: "0" (cuando baja la cabeza resignado) y "1!" (cuando se pudre todo).
Sino, preguntenle a Barreda, a Harris y Klebold, a Solich... en fin.
SON LO QUE CONSUMEN.
Cuantas personas tóxicas conocen que tengan una vida tranquila y feliz cuando no están haciendo la vida miserable a otras? Exacto, ninguna.
Ven programas de mierda, tienen una vida de mierda, una familia de mierda, envidian a los demás...
y claro, comer siempre el mismo menú cansa... y lo tienen que vomitar por algún lado.
LOS POLOS IGUALES SE ATRAEN.
Así es. Pensá en negativo y repelés todo lo positivo. Pensá en Positivo, y atraes cosas positivas.
A veces basta con invertir la polaridad de la mente para obtener buenos resultados.

0 comentarios:
Publicar un comentario
Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]
<< Inicio